Hace mucho, muchísimo tiempo que no escribo nada. No se porque. Pero hoy tengo ganas de hacerlo y un motivo.
Resulta que nos vamos a Argentina, más precisamente a Buenos Aires y un semana a Córdoba.
Una prima me mandó ayer un mail en que nos decía que somos "valientes" por ir a un país donde la gripe, esa nueva que trae a todo el mundo de cabeza, parece imparable.
Yo le contesté que puede que seamos valientes. Pero de lo que no queda ninguna duda es que lo que somos es INCONSCIENTES!!!
Es como meterse en la boca del lobo, pero ni mi marido ni yo somos aprensivos ni demasiado temerosos, y lo que es más importante aún, hemos pasado la edad de riesgo. Si, eso mismo.
Según dicen, esta gripe ataca a los jóvenes y adultos hasta los 45 y 50 años... y ALELUYA! yo estoy a punto de cumplir los 65. Por lo tanto, a pesar de que nunca hay un 100% de seguridad,
e pasado de largo la edad de riesgo. Por fin una ventaja para los "mayores".
Tal como están las cosas, parece que no hay espectáculos, que aconsejan no ir a restaurantes, lavarse las manos unas 10 veces por día, usar alcohol en gel... Ayer fui a la farmacia y cuando pedí este alcohol, la farmacéutica me miro interrogativamente y empezó a buscar en unos cajones infructuosamente. Por lo menos, en esta farmacia, el alcohol en gel no existe. Por lo tanto, me lavaré las manos más de 20 veces por día.
Y entonces me empecé a plantear los riesgos. Cuando voy a Buenos Aires, una de mis actividades preferidas es ir a las librerías y revolver, mirar, leer... eso debe ser peligroso.
Quien sabe cuantas manos de "griposos" han manipulado los libros. Sentarme en un café a leer el diario o hacer crucigramas, tocando la superficie de la mesa que antes fue ocupada por alguien incubando esta enfermedad, también debe ser peligroso. No hablemos de ir al supermercado...
terrible. Viajar en "subte" con la gente amontonada, respirando unos encima de los otros y liberando microbios, muy peligroso. Y así podría seguir enumerando actividades absolutamente cotidianas e inofensivas, que de pronto se convierten en graves peligros en potencia.
Y también aconsejan no dar la mano, ni besar ... ni siquiera en la mejilla.
Bueno, me parece que estoy dramatizando un poco. Pero es que desde hace unos días, voy recibiendo información sobre esta enfermedad que haría desistir del viaje a mucha gente.
Y reconozco que no le he dado mucha importacia. Por eso decía más arriba que somos inconscientes. Pero me parece que lo que pasa es que la ilusión hace desaparecer al temor de un posible contagio. Y me refiero a la ilusión de reencontrarnos con tantos seres queridos, familia y amigos que nos esperan con la misma ilusión que nos mueve a nosostros a enfrentarnos a este
nuevo "monstruo"... perdón, otra vez estoy dramatizando.
Y si, nos vamos. Y esperamos que vuelva a haber teatro y espectáculos de tango y cine. Y que se pueda revolver los libros y CDs y que ir a un restaurante sea tan normal como siempre. Y todos los etceteras que en este momento no se me ocurren pero que al estar en Buenos Aires apareceran.
Y lo que más me importa: que no me tenga que privar de besar y abrazar a todos nuestros seres queridos. Si, definitivamente, eso es lo que más me importa.
jueves, 9 de julio de 2009
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