C.: ¿Qué haces acá??? Hasta acá me tienes que seguir?
M.: Pues si, ya sabes que es imposible que nos separemos.
C.: Entonces mantente calladita... como si no estuvieras.
M.: O sea que no me necesitas para nada???? En el gimnasio???
C.: No, no te necesito para nada. Mis músculos harán todo el trabajo.
M.: Estupendo, ahí te quedas. Pero no me puedes prohibir que mire...
C.: Puedes mirar pero te prohibo que intervengas. Ya tengo a mi Personal Trainer para que
me ayude a lograr mis objetivos. El controla mi trabajo y no me permite "bajar la guardia",
ni siquiera cuando estoy muy, muy cansado.
M.: Pues ahí viene, prepárate para enfrentarlo tu solito. De todas maneras, estaré por aquí... por
si me necesitas.
Media hora más tarde....
M.: ¿Qué te pasa? se te ve cansado. No será que ya me estás necesitando para que te ayude a terminar
la sesión?
C.: ¡De ninguna manera! Además, no creo que ni con tu poder pudieras hacer que levante una sola pesa
más... y de abdominales... ya he tenido bastante.
M.: Vamos, confía en mi, concéntrte y verás que no es imposible.
C.: De acuerdo, media hora más... es lo mínimo que puedo hacer... y me temo que también lo máximo.
Media hora más tarde...
M.: Está bien por hoy. Somos un buen equipo, verdad?
C.: Un equipo? Me parece que el que ha hecho todo el esfuerzo he sido yo. Ahora me voy a la ducha
y no hace falta que me sigas me las pudo arreglar solito... ... ... ...
miércoles, 16 de diciembre de 2009
lunes, 23 de noviembre de 2009
DIALOGOS INVEROSIMILES ENTRE LA MENTE Y EL CUERPO
DIALOGOS INVEROSIMILES ENTRE LA MENTE Y EL CUERPO
M.: Hola...te conozco.
C.: Si, y yo a ti. Generalmente vamos juntos.
M.: Es verdad, pero creo que soy más fuerte que tu.
C.: ¿Eso crees? Yo soy mucho más fuerte. Puedo lograr cosas que tu ni te imaginas.
M.: Pero no sin mi ayuda.....
C.: Ya se que se dice que el poder de la mente todo lo puede. ¿Pero puede la mente escalar montañas,
levantar enormes pesos, rescatar a una persona que se está ahogando en un mar embravecido? Por
citar solamente algo de lo que yo, con mi fuerza, puedo conseguir.
M.: Creo que no quieres reconocer que yo te mando señales para que se pongan en marcha los meca-
nismos de que te vales para lograr todas esas proezas, y más aún, te ayudo a no flaquear en los
momentos en los que desfalleces y merman tus fuerzas hasta el punto en que no puedes seguir.
C.: No te niego que en algunos momentos me ha sido de gran ayuda, pero no siempre te necesito.
Soy absolútamente capaz de enfrentarme yo solo, a grandes retos.
M.: Muy bien, creo que la manera de comprobarlo es dejarte abandonado a tu suerte... perdona, quise
decir a tus fuerzas. Estoy segura de que en alguna oportunidad me vas a llamar desesperadamente.
C.: Ya lo veremos....
M.: Hola...te conozco.
C.: Si, y yo a ti. Generalmente vamos juntos.
M.: Es verdad, pero creo que soy más fuerte que tu.
C.: ¿Eso crees? Yo soy mucho más fuerte. Puedo lograr cosas que tu ni te imaginas.
M.: Pero no sin mi ayuda.....
C.: Ya se que se dice que el poder de la mente todo lo puede. ¿Pero puede la mente escalar montañas,
levantar enormes pesos, rescatar a una persona que se está ahogando en un mar embravecido? Por
citar solamente algo de lo que yo, con mi fuerza, puedo conseguir.
M.: Creo que no quieres reconocer que yo te mando señales para que se pongan en marcha los meca-
nismos de que te vales para lograr todas esas proezas, y más aún, te ayudo a no flaquear en los
momentos en los que desfalleces y merman tus fuerzas hasta el punto en que no puedes seguir.
C.: No te niego que en algunos momentos me ha sido de gran ayuda, pero no siempre te necesito.
Soy absolútamente capaz de enfrentarme yo solo, a grandes retos.
M.: Muy bien, creo que la manera de comprobarlo es dejarte abandonado a tu suerte... perdona, quise
decir a tus fuerzas. Estoy segura de que en alguna oportunidad me vas a llamar desesperadamente.
C.: Ya lo veremos....
jueves, 22 de octubre de 2009
Cambiar de gustos...
Hace un tiempo vi una entrevista que le hicieron en Argentina, a mi admirada China Zorrila. Entre otras cosas, la periodista le preguntó: "China, ¿qué es envejecer?" A lo que la mágnifica actriz contestó: "Envejecer es simplemente cambiar de gustos"
Una respuesta muy sencilla pero que encierra una gran verdad que voy constando casi a diario.
Ayer por la tarde, fue una de esas circunstancias donde más se dió el "cambiar de gustos". Tuve que ir a Barcelona y, horror, de compras. Antes habría disfrutado cada momento y nada habría impedido que caminara, mirara, me probara, y un largo etc.
Ayer, fui al grano lo más posible. Primero, acompañar a mi marido al supermercado donde, a pesar de llevar una lista muy escueta de lo que debíamos comprar, demoramos mucho más de lo que yo hubiera querido.
Luego comprar un regalo para una amiga y tratando de no gastar demasiado... bastante difícil si se quiere hacer un regalo aceptable. Busqué y busqué, y al fin me di por vencida comprando algo bastante más caro de lo que había pensado. Pero ya estaba harta de dar vueltas, de manera que acepté lo más cercano al precio que me había planteado.
Luego, a comprar dos artículos de L'Oreal que necesitaba y hacerlo tan de prisa, que no evalué la posibilidad de comprar algo más, no hay problemas en estos artículos con la fecha de caducidad, aprovechando el 15% de descuento que se me ofrecía...
La cosa era terminar. Tenía que encontrarme con mi marido a las 20:30 y faltaba bastante tiempo todavía. En tiempos pasados, lo habría aprovechado en una librería, esos paraísos que me fascinan, viendo si compraba algo nuevo de ropa, probándome anillos o pendientes, o lo que fuera. Pero ayer, la cosa estaba clara. Era muy simple, comprarme una revista y sentarme a tomar un café... era todo lo que necesitaba. Y el café más cercano sin elegir demasiado, ya me bastaba.
También me pasa algo parecido los fines de semana. Valoro y disfruto enormemente una tarde de sábado en casa. Y un domingo después de comer otro tanto: en casa se está divinamente. Por suerte, mi marido comparte este cambio en los gustos y así no hay conflictos.
Con los años nos hacemos más sabios y sabemos elegir mejor. Por eso, este cambio en los gustos es automático, nos llega casi sin darnos cuenta y nos permite disfrutar mucho más de los pequeños placeres de la vida. Bienvenidos sean estos cambios.
Una respuesta muy sencilla pero que encierra una gran verdad que voy constando casi a diario.
Ayer por la tarde, fue una de esas circunstancias donde más se dió el "cambiar de gustos". Tuve que ir a Barcelona y, horror, de compras. Antes habría disfrutado cada momento y nada habría impedido que caminara, mirara, me probara, y un largo etc.
Ayer, fui al grano lo más posible. Primero, acompañar a mi marido al supermercado donde, a pesar de llevar una lista muy escueta de lo que debíamos comprar, demoramos mucho más de lo que yo hubiera querido.
Luego comprar un regalo para una amiga y tratando de no gastar demasiado... bastante difícil si se quiere hacer un regalo aceptable. Busqué y busqué, y al fin me di por vencida comprando algo bastante más caro de lo que había pensado. Pero ya estaba harta de dar vueltas, de manera que acepté lo más cercano al precio que me había planteado.
Luego, a comprar dos artículos de L'Oreal que necesitaba y hacerlo tan de prisa, que no evalué la posibilidad de comprar algo más, no hay problemas en estos artículos con la fecha de caducidad, aprovechando el 15% de descuento que se me ofrecía...
La cosa era terminar. Tenía que encontrarme con mi marido a las 20:30 y faltaba bastante tiempo todavía. En tiempos pasados, lo habría aprovechado en una librería, esos paraísos que me fascinan, viendo si compraba algo nuevo de ropa, probándome anillos o pendientes, o lo que fuera. Pero ayer, la cosa estaba clara. Era muy simple, comprarme una revista y sentarme a tomar un café... era todo lo que necesitaba. Y el café más cercano sin elegir demasiado, ya me bastaba.
También me pasa algo parecido los fines de semana. Valoro y disfruto enormemente una tarde de sábado en casa. Y un domingo después de comer otro tanto: en casa se está divinamente. Por suerte, mi marido comparte este cambio en los gustos y así no hay conflictos.
Con los años nos hacemos más sabios y sabemos elegir mejor. Por eso, este cambio en los gustos es automático, nos llega casi sin darnos cuenta y nos permite disfrutar mucho más de los pequeños placeres de la vida. Bienvenidos sean estos cambios.
domingo, 6 de septiembre de 2009
UNA IMPORTANTE DECISION - CONTINUACION
Hoy es domingo. A poco de una semana de haber comenzado con esta dieta, se está produciendo el milagro.
Milagro? Pues más bien, creo que es el lógico resultado a mi esfuerzo. Estoy haciendo esta dieta de forma más que estricta, rigurosa. Y la balanza me de alegrías cada día.
Y a propósito de pesarse cada día. Se dice que no es bueno hacerlo cada día, que es una especie de obsesión. El Dr. Cormillot, mi guía durante esta etapa de "vida sana", dice que no es así. Que en casos de necesitar bajar de peso con cierta rapidez, puede ser de gran ayuda pesarse cada día. Comenta que los diábeticos que mejor llevan la enfermedad y viven normalmente, son los que se controlan todos los días y en algunos casos, hasta dos veces por día. Y que tampoco es obsesivo tomarse la presión en los casos de personas que tienen problemas cardíacos......
Yo agrego que para mi, pesarme cada día y constatar mis progresos, me sierve de incentivo para continuar sin sucumbir a las tentaciones.
Milagro? Pues más bien, creo que es el lógico resultado a mi esfuerzo. Estoy haciendo esta dieta de forma más que estricta, rigurosa. Y la balanza me de alegrías cada día.
Y a propósito de pesarse cada día. Se dice que no es bueno hacerlo cada día, que es una especie de obsesión. El Dr. Cormillot, mi guía durante esta etapa de "vida sana", dice que no es así. Que en casos de necesitar bajar de peso con cierta rapidez, puede ser de gran ayuda pesarse cada día. Comenta que los diábeticos que mejor llevan la enfermedad y viven normalmente, son los que se controlan todos los días y en algunos casos, hasta dos veces por día. Y que tampoco es obsesivo tomarse la presión en los casos de personas que tienen problemas cardíacos......
Yo agrego que para mi, pesarme cada día y constatar mis progresos, me sierve de incentivo para continuar sin sucumbir a las tentaciones.
sábado, 5 de septiembre de 2009
UNA IMPORTANTE DECISION - CONTINUACIÓN
Después de una semana sigo firme en mi decisión. Durante la semana tuve que tomar un antiinflamatorio que me produjo retención de líquidos y entonces durante dos días, no tuve exacta noción de mis progresos. Pero aún así, seguí firme en mi propósito.
Además, el miércoles retomé mis días de gimnasia... me costó muchísimo, pero se que es imprescindible por muchas razones y no solo la estética.
El plan sigue siendo: comer sano y con medida!!! Tratar de no sucumbir a las tentaciones. Y entonces cada día se gana una batallita y por consiguiente, la guerra.
Posiblemente, todo esto resulte aburrido a quien lo lea, pero esta "Declaración de intenciones" y sus resultados son importantes para mi.
Además, el miércoles retomé mis días de gimnasia... me costó muchísimo, pero se que es imprescindible por muchas razones y no solo la estética.
El plan sigue siendo: comer sano y con medida!!! Tratar de no sucumbir a las tentaciones. Y entonces cada día se gana una batallita y por consiguiente, la guerra.
Posiblemente, todo esto resulte aburrido a quien lo lea, pero esta "Declaración de intenciones" y sus resultados son importantes para mi.
UNA IMPORTANTE DECISION
He decidido que no voy a permitir que la comida me domine... esa es la importante decisión que he tomado. Y, para mi gran sorpresa, lo estoy logrando.
Hace ya una semana que volvimos de Argentina. Al sobrepeso que me llevé, se sumaron los ... más de tres kilos adquiridos a fuerza de empanadas pizza, sandwiches de miga, algún que otro, helados, etc.
Pero no todo que que comimos, sumando terribles calorías, estaba tan bueno como esperábamos. ¿Será que
sobrevaloramos el placer que se supone nos dará toda esa comida típica de Argentina???
Pero basta de lamentaciones y manos a la obra. Me compré un libro del Dr. Alberto Cormillot y decidí no esperar al lunes sino empezar al día siguiente de nuestra llegada a casa. Me propongo reducir y si fuera posible eliminar mi sobrepeso Para lo cual he reducido de forma drástica la ingesta de alimentos, aunque sea de los "buenos" = los recomendados para una buena dieta. Y está dando resultados!!! y lentamente voy bajando kilos, mejor dicho, gramos. O sea, perdiendo kilos de a poco y de forma coherente, que finalmente es lo que más resultado da.
El Dr. Cormillot aconseja escribir las intenciones y propósitos así como los logros. También nos dice qye debemos plantearnos metas cortas: Hoy voy a evitar todo tipo de tentaciones. Hoy voy a comer una buena ensalada... Siempre: HOY. Día a día. Nos queda HOY. Vivamos un día a la vez.
Por lo tanto, y por ejemplo, "Hoy me he portado re-bien. El desayuno ha sido moderado muy modesto el almuerzo a media tarde solo un melocotón y a la noche otro tanto de lo mismo. Alimentos bajos en calorías y en cantidades más que moderada. Espero que mañana todo este esfuerzo se refleje en la balanza. Y si, asi fue.
Y lo mejor del caso es que no tengo hambre y estoy tan mentalizada que ni ganas de comer chocolate, o cosas por el estilo, tengo. ¡Genial!!!!
Hace ya una semana que volvimos de Argentina. Al sobrepeso que me llevé, se sumaron los ... más de tres kilos adquiridos a fuerza de empanadas pizza, sandwiches de miga, algún que otro, helados, etc.
Pero no todo que que comimos, sumando terribles calorías, estaba tan bueno como esperábamos. ¿Será que
sobrevaloramos el placer que se supone nos dará toda esa comida típica de Argentina???
Pero basta de lamentaciones y manos a la obra. Me compré un libro del Dr. Alberto Cormillot y decidí no esperar al lunes sino empezar al día siguiente de nuestra llegada a casa. Me propongo reducir y si fuera posible eliminar mi sobrepeso Para lo cual he reducido de forma drástica la ingesta de alimentos, aunque sea de los "buenos" = los recomendados para una buena dieta. Y está dando resultados!!! y lentamente voy bajando kilos, mejor dicho, gramos. O sea, perdiendo kilos de a poco y de forma coherente, que finalmente es lo que más resultado da.
El Dr. Cormillot aconseja escribir las intenciones y propósitos así como los logros. También nos dice qye debemos plantearnos metas cortas: Hoy voy a evitar todo tipo de tentaciones. Hoy voy a comer una buena ensalada... Siempre: HOY. Día a día. Nos queda HOY. Vivamos un día a la vez.
Por lo tanto, y por ejemplo, "Hoy me he portado re-bien. El desayuno ha sido moderado muy modesto el almuerzo a media tarde solo un melocotón y a la noche otro tanto de lo mismo. Alimentos bajos en calorías y en cantidades más que moderada. Espero que mañana todo este esfuerzo se refleje en la balanza. Y si, asi fue.
Y lo mejor del caso es que no tengo hambre y estoy tan mentalizada que ni ganas de comer chocolate, o cosas por el estilo, tengo. ¡Genial!!!!
jueves, 9 de julio de 2009
LA GRIPE
Hace mucho, muchísimo tiempo que no escribo nada. No se porque. Pero hoy tengo ganas de hacerlo y un motivo.
Resulta que nos vamos a Argentina, más precisamente a Buenos Aires y un semana a Córdoba.
Una prima me mandó ayer un mail en que nos decía que somos "valientes" por ir a un país donde la gripe, esa nueva que trae a todo el mundo de cabeza, parece imparable.
Yo le contesté que puede que seamos valientes. Pero de lo que no queda ninguna duda es que lo que somos es INCONSCIENTES!!!
Es como meterse en la boca del lobo, pero ni mi marido ni yo somos aprensivos ni demasiado temerosos, y lo que es más importante aún, hemos pasado la edad de riesgo. Si, eso mismo.
Según dicen, esta gripe ataca a los jóvenes y adultos hasta los 45 y 50 años... y ALELUYA! yo estoy a punto de cumplir los 65. Por lo tanto, a pesar de que nunca hay un 100% de seguridad,
e pasado de largo la edad de riesgo. Por fin una ventaja para los "mayores".
Tal como están las cosas, parece que no hay espectáculos, que aconsejan no ir a restaurantes, lavarse las manos unas 10 veces por día, usar alcohol en gel... Ayer fui a la farmacia y cuando pedí este alcohol, la farmacéutica me miro interrogativamente y empezó a buscar en unos cajones infructuosamente. Por lo menos, en esta farmacia, el alcohol en gel no existe. Por lo tanto, me lavaré las manos más de 20 veces por día.
Y entonces me empecé a plantear los riesgos. Cuando voy a Buenos Aires, una de mis actividades preferidas es ir a las librerías y revolver, mirar, leer... eso debe ser peligroso.
Quien sabe cuantas manos de "griposos" han manipulado los libros. Sentarme en un café a leer el diario o hacer crucigramas, tocando la superficie de la mesa que antes fue ocupada por alguien incubando esta enfermedad, también debe ser peligroso. No hablemos de ir al supermercado...
terrible. Viajar en "subte" con la gente amontonada, respirando unos encima de los otros y liberando microbios, muy peligroso. Y así podría seguir enumerando actividades absolutamente cotidianas e inofensivas, que de pronto se convierten en graves peligros en potencia.
Y también aconsejan no dar la mano, ni besar ... ni siquiera en la mejilla.
Bueno, me parece que estoy dramatizando un poco. Pero es que desde hace unos días, voy recibiendo información sobre esta enfermedad que haría desistir del viaje a mucha gente.
Y reconozco que no le he dado mucha importacia. Por eso decía más arriba que somos inconscientes. Pero me parece que lo que pasa es que la ilusión hace desaparecer al temor de un posible contagio. Y me refiero a la ilusión de reencontrarnos con tantos seres queridos, familia y amigos que nos esperan con la misma ilusión que nos mueve a nosostros a enfrentarnos a este
nuevo "monstruo"... perdón, otra vez estoy dramatizando.
Y si, nos vamos. Y esperamos que vuelva a haber teatro y espectáculos de tango y cine. Y que se pueda revolver los libros y CDs y que ir a un restaurante sea tan normal como siempre. Y todos los etceteras que en este momento no se me ocurren pero que al estar en Buenos Aires apareceran.
Y lo que más me importa: que no me tenga que privar de besar y abrazar a todos nuestros seres queridos. Si, definitivamente, eso es lo que más me importa.
Resulta que nos vamos a Argentina, más precisamente a Buenos Aires y un semana a Córdoba.
Una prima me mandó ayer un mail en que nos decía que somos "valientes" por ir a un país donde la gripe, esa nueva que trae a todo el mundo de cabeza, parece imparable.
Yo le contesté que puede que seamos valientes. Pero de lo que no queda ninguna duda es que lo que somos es INCONSCIENTES!!!
Es como meterse en la boca del lobo, pero ni mi marido ni yo somos aprensivos ni demasiado temerosos, y lo que es más importante aún, hemos pasado la edad de riesgo. Si, eso mismo.
Según dicen, esta gripe ataca a los jóvenes y adultos hasta los 45 y 50 años... y ALELUYA! yo estoy a punto de cumplir los 65. Por lo tanto, a pesar de que nunca hay un 100% de seguridad,
e pasado de largo la edad de riesgo. Por fin una ventaja para los "mayores".
Tal como están las cosas, parece que no hay espectáculos, que aconsejan no ir a restaurantes, lavarse las manos unas 10 veces por día, usar alcohol en gel... Ayer fui a la farmacia y cuando pedí este alcohol, la farmacéutica me miro interrogativamente y empezó a buscar en unos cajones infructuosamente. Por lo menos, en esta farmacia, el alcohol en gel no existe. Por lo tanto, me lavaré las manos más de 20 veces por día.
Y entonces me empecé a plantear los riesgos. Cuando voy a Buenos Aires, una de mis actividades preferidas es ir a las librerías y revolver, mirar, leer... eso debe ser peligroso.
Quien sabe cuantas manos de "griposos" han manipulado los libros. Sentarme en un café a leer el diario o hacer crucigramas, tocando la superficie de la mesa que antes fue ocupada por alguien incubando esta enfermedad, también debe ser peligroso. No hablemos de ir al supermercado...
terrible. Viajar en "subte" con la gente amontonada, respirando unos encima de los otros y liberando microbios, muy peligroso. Y así podría seguir enumerando actividades absolutamente cotidianas e inofensivas, que de pronto se convierten en graves peligros en potencia.
Y también aconsejan no dar la mano, ni besar ... ni siquiera en la mejilla.
Bueno, me parece que estoy dramatizando un poco. Pero es que desde hace unos días, voy recibiendo información sobre esta enfermedad que haría desistir del viaje a mucha gente.
Y reconozco que no le he dado mucha importacia. Por eso decía más arriba que somos inconscientes. Pero me parece que lo que pasa es que la ilusión hace desaparecer al temor de un posible contagio. Y me refiero a la ilusión de reencontrarnos con tantos seres queridos, familia y amigos que nos esperan con la misma ilusión que nos mueve a nosostros a enfrentarnos a este
nuevo "monstruo"... perdón, otra vez estoy dramatizando.
Y si, nos vamos. Y esperamos que vuelva a haber teatro y espectáculos de tango y cine. Y que se pueda revolver los libros y CDs y que ir a un restaurante sea tan normal como siempre. Y todos los etceteras que en este momento no se me ocurren pero que al estar en Buenos Aires apareceran.
Y lo que más me importa: que no me tenga que privar de besar y abrazar a todos nuestros seres queridos. Si, definitivamente, eso es lo que más me importa.
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